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Desmintiendo mitos – educación sexual

Independientemente de dónde y cuándo hayas recibido tu educación sexual, es muy posible que hayas escuchado alguna información incorrecta, ya sea de tus amigos, tus padres, los medios de comunicación o la educación escolar. Si aprendiste información falsa sobre el sexo, estamos aquí para ayudarte, ya que hoy vamos a desmentir algunos de los mitos que puedes haber aprendido sobre el sexo durante tus clases de educación sexual.

Mito nº 1: El orgasmo es lo más importante del sexo

Tener un orgasmo puede ser una sensación maravillosa, pero no tiene por qué ser el objetivo de todas las relaciones sexuales. El sexo es mucho más que el momento del orgasmo. Se trata del placer y la conexión con tu(s) pareja(s). Muchas veces en las sesiones de educación sexual nos dejan caer que llegar al orgasmo es la única finalidad de tener sexo pero piensa en esto, ¿cómo sería si pensaras en el placer sexual como un viaje y no como un destino?

Pensar en el orgasmo como el objetivo del sexo también puede conducir a un aumento del estrés, y no del placer. Según un estudio publicado en Hippokratia, cuando una persona se siente presionada para rendir sexualmente, su cuerpo activa su sistema nervioso simpático, lo que da lugar a una gran producción de hormonas del estrés, que aumentan los niveles de presión de sangre y reducen el flujo sanguíneo a los genitales, lo que puede provocar problemas de funcionamiento sexual (por ejemplo, disminución de la sensibilidad en la vulva, disfunción eréctil, inhibición de la excitación), así como una dinámica sexual más estresante entre la pareja.

Los orgasmos no son un hecho que se da en todas las interacciones sexuales y esta presión por el rendimiento puede conducir an un estrés añadido. Un estudio de 2020 publicado en Current Sexual Health Reports señala que la brecha del orgasmo sigue existiendo. La brecha del orgasmo es el fenómeno de que, en las relaciones heterosexuales, las parejas masculinas llegan al orgasmo en mayor proporción que sus compañeras femeninas. Además, la experiencia del orgasmo puede ser limitante.

Por otra parte, un artículo publicado en Healthline subraya la importancia del placer durante las relaciones sexuales, aparte del orgasmo. El artículo también señala que cuando se centra en alcanzar el orgasmo únicamente, se descuida la seguridad, el bienestar, el respeto y la conexión.

Mito #2: Sexo = penetración vaginal

La heteronormativa de que el sexo es simplemente penetración vaginal es incorrecta. Según Teen Health Source (un servicio de información sobre salud y educación sexual para adolescentes dirigido por Planned Parenthood Canadá) la definición de sexo es adaptable. Ser sexual significa cosas diferentes para cada persona, y sólo tú puedes decidir cómo te define ser sexual.

Asumir que el sexo es sólo la penetración vaginal es excluyente para aquellos que no tienen sexo vaginal, o no pueden por razones de salud. Al ampliar nuestras definiciones de sexo, podemos hacer que el sexo sea más inclusivo para las personas de todas las identidades.

Mito nº 3: Una persona con vulva «hace estallar la cereza» cuando tiene sexo por primera vez

¿Has oído alguna vez la frase «hacer estallar la cereza»? La frase «reventar la cereza» suele aplicarse a la creencia de que un himen intacto es un indicador de que alguien con vulva ha mantenido relaciones sexuales vaginales. Muchas veces, por culpa de la educación sexual que recibimos, nos dejan caer la creencia de que si no se tiene himen, no se es «pura» y, por desgracia  según un artículo de la revista Women’s Health, muchos siguen creyendo que un himen intacto es un signo de pureza. Pues bien, ¿adivina qué? Reventar el himen no es una frase precisa para determinar si alguien ha mantenido relaciones sexuales vaginales o es «puro».

El himen es una membrana que recubre la vagina y varía en tamaño y forma. Según Medical News Today, muchas personas con vulvas no experimentan el desgarro del himen durante las relaciones sexuales y, a veces, los himen se desgarran durante otras actividades físicas no sexuales, como montar a caballo, montar en bicicleta, hacer gimnasia e introducir tampones. De hecho, según un estudio publicado en la North American Society for Pediatric and Adolescent Gynecology, algunas personas con vagina no tienen himen para empezar, lo que significa que nunca «reventarán su cereza».

Una persona no «revienta su cereza» y una «cereza reventada» no significa que una persona ya no sea pura. Estos mensajes nunca han tenido validez.

Esperamos que estos tres mitos de la educación sexual queden totalmente desmentidos y que estos conocimientos se los trasladéis a vuestros conocidxs o les paséis el link a nuestro artículo. Así juntos podremos aprender más sobre las falsas creencias que han conformado nuestra educación sexual hasta ahora y acabar con ellas de una vez por todas!

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